Canto Final: Felicidad

A la Sombra de la Luna

Deja caer la mano,
el campesino.
el azadón hiere la tierra,
dibujándole a la vida un camino.
Ha vencido
Bajo los rayos de un sol inclemente,
el gran caballero sonríe henchido.
No fue fácil,
menos sencillo.
Aceptar su propio destino.

Re-encantarse de las tierras queridas,
las viejas costumbres
y los mismos ciclos.
Entender aquel legado
que dejó su padre grabado,
en el futuro de sus hijos.

Una niña toma la mano,
de aquel que hasta ayer,
soñaba con recorrer caminos.
¿De que sirve la gloria,
de que los cantos,
para quien ya ha cumplido su sino,
el proveedor de sustento,
El trabajador aguerrido?

Al fin el hombre sonríe satisfecho,
A su lado su familia goza,
sabiéndose lejos de todo peligro.
la pequeña a su lado salta de alegría.
A lo lejos algunos lloran,
pero a lo lejos.

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Canto final: Gloria

A la Sombra de la Luna

Alza la mano,
el héroe aguerrido,
la espada hacía la Luna,
desafiado su sino.
Ha vencido,
sobre el cadáver de aquel cruel bicho
el gran caballero sonríe henchido.
No fue fácil,
menos sencillo.
Torcerle la mano al destino.

Dejar las tierras queridas,
las viejas costumbres
y los mismos ciclos.
evadir el legado
que dejó su padre grabado,
en el futuro de sus hijos.

La princesa toma la mano,
de aquel que hasta ayer,
sólo era un campesino.
¿Cuanta gloria,
cuantos cantos,
loaran al hombre aguerrido,
al de males asesino,
al orgulloso limpiador de caminos?

Al fin el hombre sonríe satisfecho,
A sus pies el mundo goza,
ahora que ya no corren peligro
todo el reino salta de alegría,
a lo lejos algunos lloran,
pero a lo lejos.

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“Encuentra lo que amas y deja que te mate”

cerebelolo

“Encuentra lo que amas y deja que te mate”  
Charles Bukowski 

 

Y siempre empezar las mañanas de la misma manera. Monotonía como te odio y como te apoderas cada vez más de mí. Odio las mañanas porque hay que levantarse, odio los sonidos repetitivos, y aún más, odio empezar el día con la alarma de un despertador. Pero lo que más odio es que ella siempre interrumpa mis pensamientos, que ella siempre intervenga en todo. ¿Qué hago para sacarla yo de mi cabeza? ¿Qué hago para poder escapar de ella? No sé cuál sea la solución, tal vez sea largarme de aquí, dejarlo todo, irme en cuerpo y espíritu, huir de este basurero, de esta contaminación, de este hueco, o talvez, hacerla huir.

 

Yo la quería, es más la amaba y la deseaba siempre. Soñaba con ella, eran siempre esos sueños que uno recuerda al otro día…

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