La celda

A la Sombra de la Luna

Desde la pared,
la cadena se despliega y se separa,
desde la pared,
como una víbora serpentea,
se estira, se contrae, se ladea,
sin dejar de morder.
Desde la pared,
hasta su muñeca,
afirma la cadena a su presa.

Y mientras él lucha,
por liberarse del hierro,
caen las lagrimas
y dibujan en el suelo,
constelaciones de lamentos,
estrellas mojadas,
recuerdos de tormentos.

Mientras, el aire se nubla,
se ensombrecen los sueños,
toman consistencia el gemido,
Y con rabia salen de su cuerpo,
silenciosos, invisibles,
hasta tocar el techo.
Salen sin hacer ruido
desde un agujero en su pecho.

Mas frente suyo no hay una reja,
no hay puerta, no hay cerradura,
Sólo le retiene la férrea atadura
y el doloroso masoquismo de la conciencia.
Al otro lado, brilla la tierra,
iluminada por un solo cálido y atento,
Caen las hojas, soplan los vientos.
Es la celda una sombra,
un…

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