AQUÍ UN GILIPOLLAS PARA SERVIRLES

borderline

Cuenta la leyenda urbana, con cierto fundamento histórico, que a finales del siglo XVI (Equis, Uve, Palote) existió en Madrid un personaje que a la postre acabaría teniendo el dudoso honor de ser el origen de la palabra gilipollas. Aunque hay que tener en cuenta que las leyendas, leyendas son, y no siempre tienen por qué derivarse de hechos reales. La imaginación popular suele ser muy fértil en estos casos.

Don Baltasar Gil Imon, funcionario público, fiscal o alcalde, dependiendo de las fuentes consultadas, era un viudo madrileño que tenía dos hijas en edad de merecer.

En su afán por arreglarles un buen casamiento, cosa harto difícil pues ambas eran feas y cortas de entendederas, que lo tenían todo las pobres, acudía a infinidad de reuniones sociales de alto copete, todo hay que decirlo, sin éxito alguno porque a ver quién era el valiente que cargaba con semejantes cracos malayos…

Ver la entrada original 666 palabras más

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s