La bruja, la espada y la hija del herrero (parte 2). El inicio de la leyenda

Mis historias y otros devaneos

2017-02-06-19.29.10.jpg.jpegEra una noche especialmente oscura. En las calles se respiraba calma y silencio mientras que una espesa niebla cubría cada rincón de la pequeña aldea. Las ventanas de las casas estaban humedecidas por la transpiración y las chimeneas no cesaban de escupir humo en su empeño por calentar los hogares.

Y a pesar del frío exterior me desperté empapada en sudor. Mi sencilla camisa de dormir, de grueso algodón blanco, se adhería a mi piel cual sanguijuela hambrienta. Sin previo aviso, un sueño premonitorio me había arrancado del preciado descanso nocturno y me había mostrado que la paz de la región dependerían de unas pequeñas y delicadas manos. Pero eso, no sería posible sin mi intervención.

La niña, cuyas manos frenarían a los ejércitos más temibles, aun no había nacido, pero cuando cumpliera los quince años se le revelaría tal aciago destino. Y yo tendría que mostrarle el camino sutilmente. Una…

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