Cuento: Mi pequeña estrella.

Wooooow

El Destrio

Salí a la terraza a saludar a Orión como tantas noches. Me cautiva ese curioso conjunto de estrellas que a veces imagino como un curioso reloj, otras como una divertida orgía de triángulos o, cuando me puede la razón, tan sólo como una extraña geometría aplastada por ojos distantes que le roban una dimensión a los cielos. No son más que ideas fugaces soñadas en lo que dura un cigarrillo, pequeñas locuras que sobreviven hasta que el frío o las obligaciones me hacen volver a encerrarme en casa.

Pero ese día la estrella del centro hizo algo extraño. Se movió sin otra explicación. No se trataba de un avión, ni de una estrella fugaz, ni de nada que pudiera explicar la lógica. Crecía poco a poco. No podía dejar de mirarla.

Pronto se hizo grande y luminosa hasta ensombrecer toda la constelación. Ya no paraba de aumentar, como si se acercara a mí, como si estuviera…

Ver la entrada original 413 palabras más

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s